PRONUNCIAMIENTO INSTITUTO MUNICIPAL DE LA MUJER DE ENSENADA

Con fundamento en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, Ley de Acceso de las Mujeres a una vida libre de violencia para el Estado de Baja California, Ley para la igualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres del Estado de Baja California, Reglamento de Acceso de las mujeres a una vida libre de violencia para el Municipio de Ensenada, B.C., Código de Ética para las personas servidoras públicas del gobierno municipal de Ensenada, B.C., y los Lineamientos Generales para propiciar la integridad de las mismas a través del comité de ética.

Considerando

Que el artículo 1° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en la Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte. Que en observancia a la misma disposición constitucional, todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tenemos la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad, así como la obligación de prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley en la medida de nuestras competencias.

Que específicamente la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés) y la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer (Belem Do Pará), son los instrumentos internacionales vinculantes firmados por México, que nos responsabilizan a garantizar los derechos humanos de las mujeres a la igualdad de trato y de oportunidades, la no discriminación y a una vida libre de violencia.

Que el hostigamiento sexual y acoso sexual son manifestaciones de poder y violencia que afectan principalmente a las mujeres y que si bien derivan en sanciones de carácter laboral, penal y administrativo; al ser actos que, generalmente, suceden en lo privado y sistémicamente naturalizadas, el dicho de las víctimas constituye prueba preponderantemente de lo narrado.

Que la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia define al hostigamiento sexual como el ejercicio del poder, en una relación de subordinación real de la víctima frente al agresor en los ámbitos laboral y/o escolar.  Se expresa en conductas verbales, físicas o ambas, relacionadas con la sexualidad de connotación lasciva.  Mientras que, de conformidad con el mismo instrumento, el acoso sexual es una forma de violencia en la que, si bien no existe la subordinación, hay un ejercicio abusivo de poder que conlleva a un estado de indefensión y de riesgo para la víctima, independientemente de que se realice en uno o varios eventos.

Que los principios éticos en las instituciones públicas aplicados con perspectiva de género interseccional, son elementos indispensables de gobiernos honestos, sensibles, incluyentes y respetuosos de los derechos y libertades de todas las personas y específicamente de las mujeres, para poder lograr la transformación de la vida pública en Ensenada y así en el País.

Con el objetivo de garantizar el respeto, la igualdad de trato y de oportunidades, la protección de la integridad y los derechos humanos de todas las personas y así de las mujeres, las personas que conformamos el servicio público tenemos la responsabilidad de servir a la sociedad y, al mismo tiempo, la obligación ética de ser ejemplo de integridad y respeto por los derechos humanos, combatir la corrupción, la impunidad, la violencia, la desigualdad y la discriminación como objetivo de la cuarta transformación, requiere de un compromiso frontal y permanente, que sólo será posible si eliminamos de nuestro entorno todas las conductas que transgreden la integridad y la dignidad de las personas.

El hostigamiento sexual y el acoso sexual son conductas intolerables que vulneran la dignidad de las personas, y así la confianza a vivir libres y felices, siendo las mujeres las más afectadas en una sociedad de consumo del cuerpo y de abuso de poder hacia lo considerado femenino.  Estas prácticas no son manifestaciones nuevas, forman parte de un problema estructural de discriminación contra las mujeres, sustentadas en los estereotipos de género de una cultura discriminatoria y patriarcal.

Ante esta realidad, el Instituto Municipal de la Mujer de Ensenada, como mecanismo para el adelanto de las mujeres en el municipio y con la plena convicción de contribuir a erradicar toda forma de violencia contra las mujeres o cualquier acto que atente contra la dignidad e integridad de las personas, por este conducto, anuncia su posicionamiento de:

CERO TOLERANCIA A LAS CONDUCTAS DE HOSTIGAMIENTO SEXUAL

Y DE ACOSO SEXUAL

De forma enunciativa, más no limitativa, en esta institución están prohibidas las siguientes conductas:

Tener contacto físico sugestivo o de naturaleza sexual, como tocamientos, abrazos, besos, manoseos y jalones, sin el consentimiento expreso de la persona que los recibe.
Hacer regalos, dar preferencias indebidas o notoriamente diferentes a cambio de conductas sexuales, o manifestar abiertamente o de manera indirecta y constante el interés sexual por una persona sin el consentimiento expreso de la persona que los recibe.
Llevar a cabo conductas dominantes, agresivas, intimidatorias u hostiles hacia una persona para que se someta a sus deseos o intereses sexuales, o al de alguna otra u otras personas.
Espiar a una persona mientras ésta se cambia de ropa o está en el sanitario.
Condicionar la obtención de un empleo, su permanencia en él o las condiciones del mismo, a cambio de aceptar conductas de naturaleza sexual.
Obligar a la realización de actividades que no competen a sus labores u otras medidas disciplinarias en represalia por rechazar proposiciones de carácter sexual.
Expresar comentarios, burlas, piropos o bromas hacia otra persona referentes a la apariencia o a la anatomía con connotación sexual, bien sea presenciales o a través de cualquier medio de comunicación.
Condicionar la prestación de un trámite o servicio público o evaluación escolar a cambio de que la persona usuaria, estudiante o solicitante, acceda a sostener actos sexuales de cualquier naturaleza.
Expresar insinuaciones, invitaciones, favores o propuestas a citas o encuentros de carácter sexual sin el consentimiento expreso de la persona que los recibe.
Emitir expresiones o utilizar lenguaje que denigre a las personas o pretenda colocarlas como objeto sexual.
Preguntar a una persona sobre historias, fantasías o preferencias sexuales o sobre su vida sexual, sin el consentimiento expreso de la persona que los recibe.
Exhibir en el protector de pantalla o enviar a través de algún  medio de comunicación, imágenes, videos, carteles, calendarios, mensajes, fotos, afiches, ilustraciones u objetos con imágenes o estructuras de naturaleza sexual,  no deseadas ni solicitadas por la persona receptora.
Difundir rumores o cualquier tipo de información sobre la vida sexual de una persona con el fin de afectar su integridad, estatus u honra.
Expresar insultos o humillaciones de naturaleza sexual.
Mostrar deliberadamente parte íntimas del cuerpo a una o varias personas.
Realizar señales sexualmente sugerentes con las manos o a través de los movimientos del cuerpo.

La comisión de estas conductas, así como el no actuar por parte de las autoridades responsables, sostienen la naturalización de la violencia hacia las mujeres que lacera su poder interior y significa una limitante para su empoderamiento personal, social y político, por lo que también configura sanciones de distinta naturaleza.  En este sentido, se hace un exhorto a todas las personas que integramos el Instituto Municipal de la Mujer de Ensenada INMUJERE para cumplir con el compromiso ético, jurídico y de justicia social, de conducirnos bajo los principios de igualdad y no discriminación.

De igual forma, con la responsabilidad de lograr erradicar todas las conductas de hostigamiento sexual y acoso sexual en la instancia y así en nuestro entorno, el Instituto Municipal de la Mujer de Ensenada  cuenta con personas consejeras y un Comité de ética y prevención de los conflictos de interés para prevenir y canalizar conforme a derecho a las personas que así lo soliciten.  Asimismo, reafirmamos el compromiso de implementar en la administración pública municipal el Protocolo para la prevención, atención y sanción del hostigamiento sexual y acoso sexual, con perspectiva de género e interseccionalidad y bajo los principios pro persona, de confidencialidad, acceso a la justicia, debido proceso, presunción de inocencia, respeto, protección y garantía de la dignidad, prohibición de represalias integridad personal, debida diligencia, no revictimización, transparencia y celeridad.

Como institución rectora de la política municipal en materia de igualdad entre mujeres y hombres, el Instituto Municipal de la Mujer de Ensenada se compromete a impulsar el fortalecimiento de las instancias, mecanismos y procedimientos para prevenir, atender y sancionar el hostigamiento sexual y el acoso sexual en el propio instituto y en toda la Administración Pública Municipal.

Porque el cuerpo y la sexualidad de las mujeres no sonpropiedad ni dominio, erradicar la violencia de género es una tarea impostergable, y el compromiso es de todos y todas.

Atentamente,

MTRA. KARLA JANNETTE PEDRÍN REMBAO

DIRECTORA